Hay una pequeña pero gran diferencia entre un autor y un creador. En Ciencia Ficción William Gibson pertenece a esta última clase. Su universo es tan original como el de Philipp K. Dick, Stanislaw Lem o Úrsula K. Le Guin. En medio de una Geografía desconcertante: el Ensanche del Archipiélago con Freeside Sion, el pozo gravitacional Chiba City: una desconcertante Estambul. Reina el caos tras de una terrible guerra, pero en el que la economía sigue siendo el eje. Paradójicamente, al lado de las ruinas, destacan los avances de la humanidad: sorprendentes hologramas, drones y robots asesinos, trasplantes e implantes inverosímiles, demos para el sueño y para el dolor. Una sorpresa en cada página. La tecnología llevada al extremo. ¿Qué cosa es real, qué cosa no lo es, y que está en medio de ambas cosas? Se ha invertido la leyenda de Teseo y el laberinto. Teseo es Molly, el personaje femenino quien se interna en el laberinto de la realidad virtual con implantes en los ojos y...